domingo, 18 de enero de 2009

EL BRINDIS DEL BOHEMIO

Excelente poema escrito por Guillermo Aguirre Fierro, autor mexicano e interpretado por Manuel Bernal.






EL BRINDIS DEL BOHEMIO

En torno de una mesa de cantina,una noche de invierno,
regocijadamente departían seis alegres bohemios.
Los ecos de sus risas escapaban
y de aquel barrio quieto
iban a interrumpir el imponentey profundo silencio.
El humo de olorosos cigarillos
en espirales se elevaba al cielo,
simbolizando al resolverse en nada,la vida de los sueños.

Pero en todos los labios había risas,
inspiración en todos los cerebros,y, repartidas en la mesa,
copaspletóricas de ron, whisky o ajenjo.
Era curioso ver aquel conjunto,aquel grupo bohemio,
del que brotaba la palabra chusca,
la que vierte veneno,lo mismo que,
melosa y delicada,la música de un verso.

A cada nueva libación, las penas hallábanse más lejos del grupo,
y nueva inspiración llegabaa todos los cerebros,
con el idilio roto que venía en alas del recuerdo.
Olvidaba decir que aquella noche,
aquel grupo bohemiocelebraba entre risas,
libaciones,chascarrillos y versos,
la agonía de un año que amarguras dejó en todos los pechos,
y la llegada, consecuencia lógica,del "feliz año nuevo" . . .

Una voz varonil dijo de pronto:- ¡las doce, compañeros!
digamos el "requiescat" por el año que ha pasado a formar entre los muertos.
¡Brindemos por el año que comienza!
porque nos traiga ensueños;
porque no sea su equipaje un cúmulo de amargos desconsuelos . . .

- Brindo, dijo otra voz, por la esperanza que la vida nos lanza,
de vencer los rigores del destino,por la esperanza,
nuestra dulce amiga,que las penas mitiga
y convierte en vergel nuestro camino.

Brindo porque ya hubiere a mi existencia puesto fin con violencia
esgrimiendo en mi frente mi venganza;
si en mi cielo de tul limpio y divino no alumbrara mi
sino una pálida estrella: Mi esperanza.

¡Bravo!, dijeron todos, inspirado esta noche has estado
y hablaste bueno, breve y substancioso.
El turno es de Raúl; alce su copa y brinde por Europa,
ya que su extranjerismo es delicioso . ...
Bebo y brindo, clamó el interpelado;
brindo por mi pasado,que fue de luz, de amor y de alegría,
y en el que hubo mujeres seductorasy frentes soñadoras
que se juntaron con la frente mía. . .
Brindo por el ayer, que en la amargura
que hoy cubre de negrura mi corazón,
esparce sus consuelos trayendo hasta mi mente las dulzurasde goces,
de ternuras,de dichas, de deliquios, de desvelos.

-Yo brindo, dijo Juan, porque en mi mente
brote un torrentede inspiración divina y seductora,
porque vibre en las cuerdas de mi lira el verso que suspira,
que sonríe, que canta y que enamora.
Brindo porque mis versos, cual saetas,
lleguen hasta las grietas formadas de metal
y de granito,del corazón de la mujer ingrata
que a desdenes me mata . . .¡pero que tiene un cuerpo muy bonito!
Porque a su corazón llegue mi canto,
porque enjuguen mi llanto sus manos que me causan embelesos;
porque con creces mi pasión me pague. ..¡vamos!,
porque me embriaguecon el divino néctar de sus besos.
Siguió la tempestad de frases vanas,
de aquellas tan humanasque hallan en todas partes acomodo,
y en cada frase de entusiasmo ardiente,hubo ovación creciente,
y libaciones, y reir, y todo.
Se brindó por la patria, por las flores,
por los castos amores que hacen un valladar de una ventana,
y por esas pasiones voluptuosas que el fango del placer llena de rosas
y hacen de la mujer la cortesana.

Sólo faltaba un brindis, el de Arturo,el del bohemio puro,
de noble corazón y gran cabeza;
aquel que sin ambages declaraba'que sólo ambicionaba
robarle inspiración a la tristeza.
Por todos lados estrechado, alzó la copa frente a la alegre tropa desbordante de risa
y de contento los inundó en la luz de una mirada,
sacudió su melena alborotada y dijo así, con inspirado acento:
-Brindo por la mujer, mas no por esa en la que halláis consuelo en la tristeza,
rescoldo del placer ¡desventurados!;
no por esa que os brinda sus hechizos
cuando besáis sus rizos artificiosamente perfumados.
Yo no brindo por ella, compañeros, siento por esta vez no complaceros.
Brindo por la mujer, pero por una,por la que me brindó sus embelesos
y me envolvió en sus besos; por la mujer que me arrulló en la cuna.
Por la mujer que me enseñó de niño lo que vale el cariño exquisito,
profundo y verdadero; por la mujer que me arrulló en sus brazos
y que me dió en pedazos uno por uno, el corazón entero.
¡Por mi madre!.. bohemios, por la anciana
que piensa en el mañana como en algo muy dulce y muy deseado,
porque sueña tal vez que mi destino me señala el camino
por el que volveré pronto a su lado.
Por la anciana adorada y bendecida,por la que con su sangre me dió vida,
y ternura y cariño; por la que fue la luz del alma mía;
y lloró de alegría sintiendo mi cabeza en su corpiño.
Por esa brindo yo, dejad que llore,
que en lágrimas desflore esta pena letal que me asesina;
dejad que brinde por mi madre ausente, por la que llora y siente
que mi ausencia es un fuego que calcina.
Por la anciana infeliz que sufre y llora y que del cielo implora
que vuelva yo muy pronto a estar con ella;
por mi madre bohemios, que es dulzura vertida en mi amargura
y en esta noche de mi vida, estrella ...

El bohemio calló; ningún acento profanó el sentimiento nacido del dolor y la ternura,
y pareció que sobre aquel ambiente flotaba inmensamente un poema de amor y de amargura.

martes, 6 de enero de 2009

EL BOMBARDEO DE DRESDE


Empezaré esta página, que será dedicada y tocará algunos temas históricos, con un hecho que despertó la polémica desde el mismo momento en que sucedió: el bombardeo de la ciudad alemana de Dresde ( Dresden en alemán). Este hecho, ocurrido entre la noche del 13 de febrero y el mediodía del 15 de febrero de 1945, marca un oscuro capítulo en el accionar de los Aliados occidentales, polémica alimentada por muchos años por distintos bloques políticos con fines diversos.

La ciudad de Dresde, ubicada al este de Alemania a orillas del Elba, capital del Estado de Sajonia, poseía muchos edificios hermosos, que la llevaron a ser calificada como "La Florencia del Elba", entre estos magníficos monumentos se cuentan el Palacio Residencial, la Iglesia Católica Imperial (Hofkirche), el Palacio Renacentista ‘Georgenbau’, la Ópera ‘Semperoper’, el impresionante conjunto del ‘Zwinger’ albergando la famosa colección de porcelanas de Meissen y de Dresde, la Pinacoteca de los Maestros Antiguos, el Museo Histórico con una importantísima colección de Armas y los salones de Ciencias Físicas y Matemáticas. La iglesia protestante de Nuestra Señora ‘Frauenkirche’, con una forma única en su género era el monumento característico de Dresde, resistió el primer embate del bombardeo, pero se derrumbó luego por las tremendas temperaturas del mar de llamas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Dresde nunca fue una ciudad militarmente importante. Se convirtió en un nudo de comunicaciones con el transcurso de la guerra, donde más que trenes militares, pasaban transportes de refugiados y heridos. Hacia el final de la guerra, se convirtió en cobijo de desplazados, que escapaban del terror del frente soviético. También se encontraban ahi 25 mil prisioneros de guerra americanos, ingleses y rusos. La ciudad tenía escasas defensas antiaéreas en los alrededores de la ciudad, e incluso muchas de ellas eran falsas (posiciones armadas de cartón y madera) y unos 30 cazabombarderos en su aeropuerto, pero sin combustible y repuestos suficientes para mantenerlos permanentemente operativos. Según un anuario de 1942 de Dresde, se habían convertido algunas industrias para colaborar en el esfuerzo armamentístico del III Reich, y se ubicaban en los alrededores de la urbe. Sin embargo, no era ni cercanamente una ciudad industrial, y hasta la primavera de 1944, junto con Breslau, eran las únicas ciudades alemanas que no habían sido tocadas por las bombas. Este hecho aumentó la corriente de refugiados hacia ella.

El 24 de agosto de 1944 se realizó el primer bombardeo de la ciudad y posteriormente, en octubre y enero, otros ataques. Estos debilitaron las baterías antiaéreas de la ciudad, y aunque el comando militar de la ciudad pidió reforzar las dañadas defensas, nunca fueron enviados por las necesidades en los frentes, al contrario, algunas baterías fueron trasladadas a otras zonas.

En la Conferencia de Yalta (del 4 al 11 de febrero de 1945), se dice que Roosevelt y Churchill habían prometido a Stalin un fuerte bombardeo a Dresde, para aliviar el peso en el frente soviético. Además, ambos querían mostrar a los soviéticos el poderío de la RAF (Real Fuerza Aérea británica) y de la USAAF (Fuerza Aérea Norteamericana).

Es así que seis cuadrillas de bombarderos despegan del sur de Inglaterra a las 5.30 pm del 13 de febrero de 1945, luego de la orden de Sir Arthur Harris, Jefe del Comando de Bombardeo Británico. A las 10.09 p.m. las emisoras alemanas interrumpieron sus transmisiones para hacer sonar el toque del péndulo que avisaba sobre un ataque aéreo. A continuación anunciaron: "Achtung! Achtung! Achtung! Las primeras oleadas de una gran formación de bombarderos enemigos han cambiado de ruta y se acercan ahora a los límites de la ciudad. Se va a iniciar un ataque. Orden para la población de dirigirse inmediatamente a los subterráneos y bodegas”. La población se escondió en la estación subterránea del tren, en los sótanos de sus casas y en los edificios que albergaban refugiados. No existían refugios antiaéreos o bunkers preparados porque el comando de la ciudad presidido por Martin Mutschmann había dejado de lado el hecho de proteger a la población civil.

Los primeros 9 aviones ingleses, del tipo Mosquito, llegaron y marcaron la ciudad con indicadores rojos y bengalas. A las 10.15 pm, 245 bombarderos británicos dejaron caer 529 bombas Blockbuster (como se muestra en la foto), de alto poder explosivo, con capacidad para destruir una manzana entera de casas, y 1800 bombas explosivas e incendiarias. Este bombardeo de la RAF no tenía blancos específicos, solo se pretendía arrasar el centro de la ciudad utilizando el tipo de bombardeo denominado de alfombra. En esta primera ola de ataques se soltaron sobre la ciudad unas 900 toneladas de explosivos, que destruyeron el centro de la ciudad, produciendo innumerables incendios, destruyendo refugios, casas, hospitales y monumentos. Las bombas usadas en este primer ataque reventaron puertas y ventanas propagando rápidamente el incendio. A las 10.30 el primer ataque había terminado. La ciudad era un caos total, se veía como una enorme hoguera a más de 150 km, según testimonios de los pilotos atacantes.

A la 1:30 a.m del día 14, 529 aviones Lancaster de la RAF, así como Liberators B-24 y B-17 Flying Fortress (Fortalezas volantes), armados con bombas de retardo, cohetes luminosos y linternas de magnesio (para iluminar los blancos), y cada uno con una bomba explosiva de 2 toneladas y 5 incendiarias de 325 kilos atacaron nuevamente la ciudad. En total transportaban 650.000 bombas incendiarias. El jefe de bombarderos ordenó el ataque hacia las zonas de la ciudad que aun no estaban en llamas. Los intentos para controlar los incendios luego del primer ataque se volvieron inútiles ante este nuevo bombardeo que propagó el fuego. En esa oportunidad hubo 18 cazas nocturnos alemanes listos para salir, pero nada pudieron hacer por falta de combustible y problemas de comunicaciones, pues la aviación inglesa se encargó de interferir sus sistemas.

La tormenta de fuego y las ráfagas de calor destruyeron las arterias principales de la ciudad, derritiendo el vidrio y el metal y calcinando a las personas, o matándolas por shock térmico, sobrepresión o de asfixia por los gases que se acumularon en los refugios. Los que intentaban escapar eran víctimas del incendio generalizado, como se muestra en la imagen tomada de un film de uno de los aviones de la segunda ola. En el Imperial War Museum de Londres, también se guarda una filmación de 10 minutos de uno de los aviones Lancaster, que dió varios vueltas sobre la ciudad, y da testimonio que no había ningún tipo de defensas antiaérea o reflectores.

A las 12:12 p.m del día 14 de Febrero, una nueva oleada, esta vez de 1350 Fortalezas Volantes y Liberators de la USAF, lanzó otro diluvio de bombas contra la destrozada ciudad. Como en Hamburgo, el huracán de fuego y las ráfagas de viento a miles de grados de temperatura, mató a más personas que las propias bombas. Los edificios que quedaban en pie, eran cuna de terribles incendios. Fuentes alemanas cuentan que los cazas de protección P-51, al no tener oposición por parte de la Luftwaffe (Fuerza aérea alemana), se dedicaron a ametrallar a los sobrevivientes, o a cualquier vehículo en tierra que se mueva, tesis dudosa pues al haber un incendio generalizado, hubiera sido peligroso para los P-51 ejecutar vuelos rasantes. Los americanos lanzaron 474.5 toneladas de explosivos de alta potencia y 296.5 toneladas de incendiarias, en paquetes y racimos.

En esta oportunidad, la aviación de caza alemana tampoco pudo intervenir, puesto que el grupo cerca de Dresde era de caza nocturna y durante el día no estuvieron de servicio. La compañía de bomberos de la vecina ciudad de Bad Schandau envió a sus miembros a ayudar y no quedó un solo bombero vivo. Numerosos hospitales y clínicas ardieron, incluyendo la clínica prenatal Johannstadt, donde murieron 45 mujeres embarazadas.

Veinticinco minutos después del bombardeo, vientos de 240 Km por hora succionaban todo lo que encontraban hacia el centro del tornado. Debido a que las altísimas temperaturas impulsaban el aire hacia arriba a gran velocidad, la pérdida de oxígeno producía remolinos de llamas que absorbían el aire incluso de los pulmones de la gente.

El 15 de febrero hacia las 10:15 se desplomó la Iglesia de Nuestra Señora (Frauenkirche) que había ardido completamente. De 11:51 a 12:01 aún hubo otro ataque aéreo realizado por 211 B17 estadounidenses. Con mala visibilidad que había ua sido señalada desde las bases en Inglaterra, arrojaron 460 bombas diseminadas en diversas zonas entre Meißen y Pirna. En Neustadt in Sachsen, a 35 km de Dresde, cayó una lluvia de cenizas. Algunos incendios continuaron en los días posteriores. Durante los días siguientes se recogieron los cadáveres con camiones y carros por toda la ciudad y agrupados en las plazas (como se muestra en la foto) donde se apilaron a miles para proceder a su identificación. Sin embargo la mayor parte de los muertos no pudo ser identificada. Por temor a un posible epidemia el 25 de febrero se incineraron 3865 cuerpos en la actual plaza del mercado y posteriormente en el crematorio de Tolkewitz. Hasta el 17 de abril se enterraron en el Cementerio de Heidefriedhof unos 25 000 muertos.

El ataque aéreo destruyó muchos monumentos irremplazables del Barroco tardío de Dresde entre otros la Semperoper, la Frauenkirche, el Palacio de Dresde, la Iglesia de Santa Sofía y el palacio Zwinger. La posterior reconstrucción en la RDA ignoraría muchos de los monumentos del plan original y dejaría caerse muchos de ellos (como la iglesia de Santa Sofía, la calle Große Meißner Straße, el Sekundogenitur y otras), igual la reconstrucción que se hizo de la ciudad luego de la caída del muro de Berlin.

El número de muertos, dependiendo de la fuente, va desde 25 000 hasta 300 000 muertos. Aunque en base a la poca documentación existente, y a los informes de historiadores y expertos, se llegó a un consenso que habla de 25 000 a 40 000 muertos, aunq es difícil dar una cifra aproximada, porque no se conoce el número de habitantes de la ciudad en el momento del bombardeo, ya que continuamente había un gran movimiento de personas que llegaban del este o escapando de los frentes, y también por la gran cantidad de cadáveres que debieron ser enterrados rápidamente, sin contar los que nunca se encontraron o simplemente desaparecieron en el fuego. Hasta los años noventa en algunos lugares de construcción se seguían hallando cadáveres.

Documentos desclasificados por Rusia luego del fin de la guerra fría, y mostrados en el especial ruso para televisión Dresden: The Chronicle of Tragedy, señalan que en la Conferencia de Yalta, la Unión Soviética nunca pidió un bombardeo aliado sobre Dresde, la ciudad solo fue mencionada como límite entre lo que serían las zonas de control de cada uno de los países aliados. Berlin y Leipzig si fueron señaladas como objetivos de bombardeo al hallarse en ellas de 20 a 30 divisiones alemanas preparándose para combatir en el frente oriental.

Las justificaciones y excusas que dieron los Aliados a sus pilotos y a sus países van desde que en Dresde se situaba el Cuartel General del Ejército Alemán, el cuartel de la Gestapo (policía secreta), hasta fábricas de gases venenosos y otras mentiras que han sido descubiertas.
El debate seguirá abierto, pero nuevamente se reafirma la frase que dice "La historia la escriben los vencedores", pues este hecho fue cuidadosamente ocultado en la historia por sus causantes, y nunca se abrió una investigación ni se sancionó a nadie, siendo esto un crimen de guerra. Sir Arthur Harris y Winston Churchill nunca fueron interpelados por estos hechos, siendo los principales culpables, porque para su país y mucha gente en el mundo fueron "héroes". Pero quedará para la historia este hecho demostrando que los "buenos" no siempre actúan "bien", y que aun persiguiendo un fin tan necesario, como era detener y poner fin a la barbarie nazi, no se justifica una brutalidad de este tipo contra personas indefensas, no hay y no habrá nunca excusa para una matanza de mujeres, niños y ancianos, que fuera de su nacionalidad, pensamiento político, o acciones, no dejan de ser seres humanos. Como dijo lord Boothby, el 5 de mayo de 1963, “fue el peor crimen que Inglaterra ha cometido. Ella se colocó de esta manera a la par de los nazis”. Como pensamiento final: Que no se vuelva a repetir.